VIAJE A TÚNEZ 26 FEBRERO A 4 DE MARZO
Bueno, me falta na y menos para partir ¿quién dice que no hay nervios? Muchos..esa es la verdad; Jose juega con el ordenador, la niñas duermen, Pepe también, pero en nada le despierto.., mientras aprovecho para escribir esta especie de bitácoras de campo, ja, ja.., me recuerda el “diario de JJ Benítez”, en fin…, tengo nervios, miedos, inseguridad, en definitiva una mezcla de sentimientos controlados lógicamente.
He estado haciendo averiguaciones del porqué mi ida a Túnez, es la segunda vez que salgo físicamente de España, porque me consta que astralmente salgo casi todos los días, pero esta salida suman 6 días, y ¿Por qué a Túnez?, jamás lo he supuesto, pero lógicamente en mi contrato está puesto y debe ser con letras mayúsculas.
Averigüé algo por internet, pero poco había, solo huesos encontrados pertenecientes a gigantes, o sea, seres enormes que habitaban hace miles de años nuestra preciosa bahía. Por lo demás solo me queda exponer, que un buen amigo internauta llamado Varing, el cual le hice el año pasado un favor y este año me lo encuentro felizmente casado y a punto de ser padre, se ha ofrecido a ayudarme en mis enigmas, éstos que investigo y sigo investigando acerca de mi ida, pero se me fue Internet…, qué pena! Pero por algo será..., en fin, ya me comentará lo que la cábala le dijo..., bueno voy a despertar a Pepe.
Hola son las 17:20, ¡me cachis en la mar! Dijeron que no facturaban las maletas y al final, bueno..., las maletas no, pero si hemos tenido que salir y facturar de nuevo los billetes, podría haber visto a Palito, Delta y a mi primo, pero no importa, ha sido como tiene que ser. Acabamos de comer un bocadillo de tortilla más seca que el ojo de falconeti y estamos haciendo tiempo para embarcar para Túnez. Estamos muy contentas las cinco radiantes diría.
Impresiones viajeras:
Elise: yo me levanté como el día, radiante y feliz y con ganas de viajar, ha sido llegar a la plaza de la iglesia, intercambiar unas palabras con Carmen que andaba con inquietudes del viaje porque no sabía nada y no tenía información de dónde íbamos a estar. A eso que me llama la Paqui un poco acelerada, eran las 10 y Pepe aún dormía y teníamos que estar a las 12, buscaba a Pepi y se pensaba que se había ido al aeropuerto sin ella.
Virginia: Me levanté tranquila y con una sensación de felicidad, por fin me iba a Túnez!. Durante el viaje me vienen al recuerdo personas, lugares, con los que te gustaría también compartir este viaje, pero no me arrepiento de emprender esta aventura con cuatro fantásticas amigas.
Susana: Bueno, mis impresiones en general es que me siento un poco aliviada al estar aquí en Túnez, necesitaba este viaje para coger fuerzas y ordenar mi vida, en fin! Estoy muy contenta y desesperada por vivir una gran aventura con estas locas del baile!!!.
…19:15h, hemos salido más tarde de la cuenta, luego iré poniendo las impresiones de cada una, pues no ha dado tiempo. En el avión nos han dado como una especie de “pescado”, con patata hervida, azafranada, y habichuelas, arroz de dos clases con maíz, pan, bebida, mantequilla, pastel, café o te..bueno una pasada, pero lógicamente incomible. Me guardé el panecillo y el dulce para el hotel, por si no nos dan de cenar.
Parece mentira como hemos volado hacia Madrid y de Madrid hacia el Sur, es una perdida de tiempo, pero bueno, supongo que con el tiempo, si como dicen harán un aeropuerto en Antequera, puede que internacionales y entonces varíe la cosa en Andalucía.
El avión es supergrande, son 7, mi número, los asientos en cada fila, a mi me tocó con Virginia y que curiosamente mi asiento ha sido el 23 F , joper, qué fuerte! Pero vino Elisse y me cambió con Pepi, menos mal si no me da algo, eso de viajar sin ver el exterior, me da un repus tremendo, pero como todo es mental…, bien está es una feria, no paran de pasar las azafatas con todo así entre esto y lo otro, el viaje se pasa volando, ja, ja.. volando.
Un inciso.., para decir que el avión va testao de gente joven, si todos van al mismo sitio, menudo flashdance señores: corto por ahora.
Bien, aquí de nuevo en la tarde del 27, son las 16:15 y me acaban de peinar en una peluquería sencilla, sin ningún producto especial, solo champú de litro con crema, pero con una gran profesionalidad, ha dejado mi pelo realmente espectacular, vamos que esta chica se haría de oro en mi tierra o en cualquier sitio.
Anoche antes de acostarme me resbalé de la bañera, no me esperaba que fuera tan alta, perdí pie y éste vino a caer fuera de la toalla y me caí de culo, con tan mala suerte que inconscientemente apoyé todo mi cuerpo en mi brazo izquierdo, el cual lo tenía ya mal desde Febrero del año pasado, por una inyección mal puesta de tétanos. Fue tanto el dolor que me recordó el accidente que tuvimos hace años Pepe y yo, quizás debido a esta inyección ¿cómo decirlo? Se hubiera de nuevo parte de la musculatura dañada ponerse peor, o en el peor de los casos despertar algo que se quedó dormido.
Recordé en ese instante de la caída, que no me agradó, que un tunecino nos saliera al paso ofreciéndonos a cada una un ramito de flores blanca que según él, daba suerte, yo la desprecié porque me recordó a las gitanas pesadas que hacen lo mismo con el romero en mi tierra, con todo aquél que se le cruza en el camino y cuando subiera al bus que nos llevó al hotel(70Km), el viento se la llevó de encima de la maleta y una niña la pisó ¿señal? Me dije, sí me arrepentí, y como experiencia supe que algo pasaría y la caída me corroboró el karma limpiado, de ahí la enseñanza de la causa efecto, de mis propios miedos y co-creación.
Bien, tengo que comentar que la zona de los hoteles es muy parecida a la costa, pero las edificaciones de estos hoteles son espectaculares, se nota el buen gusto y la armonía que hay en ellos. Al llegar fuimos presa de la persona que a esa hora (23h) estaba encargado de la recepción del hotel; cinco mujeres, le dio pié al instinto de macho moruno y un etc que prefiero abstenerme. Elise le paró los pies y éste nos avisó fastidiar diciendo que solo había cuatro reservas y no cinco, al final pudimos descansar nuestros sufridos huesos y más el mío por la puñetera caída en unas camas duras pero a la vez confortable, me ha gustado el sitio, la cama, menos la cena que nos dejaron en la habitación, pero no vale la pena quejarse, al menos tuvieron la amabilidad de dejarnos unos sándwich con una lechuga, y un trocito de queso, un yogurt, una manzana, una naranja y unas pastas pasadas, haissss.
Bueno, ya el desayuno todo cambió, las mermeladas de albaricoque, de higos y las otras ni puñetera idea, pero riquísimas. Después del desayuno optamos por alquilar un coche que nos salía 40 euros, pero cuando salimos andando varios tunecinos se nos ofrecieron llevarnos y a todos les decíamos no, pero se nos pegó uno, que por ahora ¡bendita la hora!, después de regatear casi una hora quedamos que nos cobraría 80 euros al día, como son cinco días y somos cinco pues a 80 cada una.
Pues bien, después de deliberar, nos fuimos a correos a cambiar los euros por dinares, y después nos fuimos a la ciudad de Túnez, a 70Km del hotel, allí llegamos sobre las 12:30, mi mente se fue a mi casa y vi a todos durmiendo menos a José Manuel y me dije.., haber si sobre las 15h pesco un caber o una cabina para llamar a casa, pero no pudo ser, pues el guía, al cual le he puesto un sobrenombre “Sacre-Spirits”, porque desde luego bendito hombre que nos protege y ayuda en todo, con un sentido del honor intachable, con él nos sentimos seguras y protegidas Bien nos llevó al museo del Bardo, en el cual nos hicimos fotos, la verdad una preciosidad, luego vino Elisse con su prima y nos llevó a comer cus-cus, mientras ella se fue a la pelu a alisarse la melena. Cuando terminamos nos fuimos a recogerla y aún seguía peinándose, y aprovechando, me alisé yo también el pelo.
Tengo que explicar la impresión tan grande que me llevo en la pelu, no por el WC, que para poder hacer pis, tuve que dejar la puerta entreabierta, pues no me cabían los pies al cerrarla y tenía que hacer malabarismo para hacer el dichoso pis, si no porque no había prácticamente nada de cosméticos, solo un champú, la crema y cajas de tintes, pero a la chica no le hacía falta dejarle nada de eso para dejarte una preciosa melena lisa y sin ningún crespado, me impresionó tanto que di dos dinares de propina y la promesa de enviarle un paquetito con algunos productos del mismo mercadota que son baratas y buenas. Luego nos llevó Elisse a ver a su familia, a su abuela, titos, primos, encantadores y muy serviciales, una pasada, un verdadero encanto, los sentimientos se sentían a flor de piel. Elisse antes compró algunas frutas y regalos para su abuela, ella tiene costumbre llevar algo en sus visitas en casa, cuando viene siempre hace lo mismo.
Mi mente iba a casa, sentía de vez en cuando la intranquilidad de mi familia, sobre todo de Pepe y de Bea por la hora y sin saber nada de mí, conozco esa sensación porque Pepe hace meses partió por dos semanas a Italia por motivos de trabajo.
Cuando dejamos a la familia de Elise, el “Sagrado Espíritu” nos llevó por fin a un sitio donde pudimos comunicarnos, pues aquí no existen teléfonos de tarjetas y el hotel te cobra una pasta, en fin.. fijaros si son que te cobran la bebida.
Bueno, por fin pude hablar con Pepe, ¿cómo explicarle en tan corto espacio de tiempo la odisea de todo el día y el no haber podido comprar esa tarjeta que tanto me repetía? En fin el caso es que pudimos comunicarnos. Ya de regreso al hotel y después de cenar intenté ir a un caber para escribir unos emails, pero una hora costaba 5 dinares!!!!., y aunque fueran 5mn, te cobraban lo mismo, total que dije..para otra ocasión, pensando que al día siguiente tendría más suerte. Después nos arreglamos un poquito y nos fuimos a un restaurante-pub con el primo de Elise, donde ponían música sobre todo de salsa y del terreno, lo pasamos genial!!!. Pepi prefirió quedarse en el hotel y nos dieron casi las 2 de la mañana, fue magnífico, sobre todo ver a Elise bailar en su tierra con sus amigos, su familia, su gente y su música fue genial, no hay palabras para definir tantos sentimientos que se palpaban no solo en el ambiente, sino en cada fibra de nuestros emocionados cuerpos-mentes.
Hoy es 28 de febrero el día de Andalucía, después de desayunar nos marchamos a Kairouan, ciudad donde hay dos mezquitas, la gran Mezquita Sidi Okba, los estanques de Aflablita. La ciudad de Kairouan es famosa por sus alfombras, tenemos fotos de los sitios y Sacred nos hizo el favor de subir a la azotea de una casa donde hacen y comercian con ellas, allí a Pepi y mi nos ofrecieron comprar hombres, ja, ja, ja y reja, qué fuerte!!.
Luego fuimos al pueblo del padre de Eli, compramos comida y nos fuimos a casa de su familia del campo y compartimos almuerzo, hicimos fotos y ahora estoy escribiendo en el bar de sus primos, en compañía de su tía y una niña preciosa, ambas son fantásticas y la gente de aquí son muy bondadosas y entrañables.
Por cierto un inciso, anoche me venían imágenes constantes de lápidas que emergían en campos verdes, éstas eran blancas, en forma de medio círculo y luego los vi junto a la mezquita. Según se enteró Elise, eran de santos que los reunían ahí al morir.
En fin, fue un día emocionante, nos llevaron a sitios santos de rezos, y nos marchamos a todo gas, pues se nos pasó el tiempo. Pudimos Pepi y yo ponernos en contacto desde un “taxi telefone”, como aquí le llaman, a casa. Ella pudo comunicarse con su esposo, y yo con Bea, pues Pepe estaba con Marcos, en fin.., lo que más me gustó de lo que dijo Bea fue que me comprendía perfectamente en lo que se refería al trabajo de casa y lo poco que lo reconocían, bueno también me echaba de menos y como siempre me deseó que lo pasara bien y que fuera feliz.
El camino de regreso fue lo más parecido al mix-mix (correcaminos), pues era tarde y en el hotel cerraban para cenar a las 21:30 y ¡jolines!, llegamos justo a esa hora y ya lo tenían todo recogido, menos mal, que se lo trabajó Elise y nos pusieron: pollo, arroz, patatas fritas, coliflor y unos dulces, y así pudimos relajarnos de tanta tensión del camino. Al poco de llegar, Virginia vino al cuarto porque tenía mucha tensión acumulada en los hombros y bueno al ponerle la mano visualicé varias cosas, primero como si estuviera en un coche por una carretera estrecha con árboles frondosos a ambos lados y después un monolito, el cual cambió de colores, rosa, blanco y oro. Ahí me ocurrió por sexta vez hablar en diferentes idiomas, no pude controlar, bueno me dio corte porque estaban Pepi y Virginia, pero mi interior me decía que fluyera, y así hice.
El jueves 1 de Marzo salimos a las 9, que fueron las 9:10, y nos fuimos a buscar a la abuela de Elisse y a su prima. Llegamos a las 12 de la mañana a nuestro destino que eran las termas (Hamman), en Corbus. Allí nos desvestimos y entramos en las entrañas de la montaña, en ella el agua del mar salía achicharrando las mujeres ancianas y niñas se lavaban las unas a las otras, fue tremendo, el calor con el agua, no hay palabras.., Pepi no pudo soportar tanto calor y Susana tampoco y se fueron a esperarnos fuera, mientras unas mujeres del sitio nos lavaron y nos dieron un masajito fantástico, bueno, muy guays, además como anécdota y por el color del pelo, algunas de las mujeres me hicieron preguntas y por señas nos intercambiamos lo que cada cual quería comunicar. Elise desde el fondo, que con Virginia se daban masajes la una a la otra, me traducía, total que terminamos cantando y bailando “PRESIOSO” y emocionante. A las 14:20 salimos de las termas.
Inciso: por el camino a las termas nos encontramos el camino visualizado por mí la noche anterior, este estaba justo debajo de la montaña termal, una pasada. Tengo que decir que por el camino vimos un accidente de un chico en una moto, estaba el cadáver tapado, y como he dicho Pepi no se le ha quitado del pensamiento.
Comimos en un restaurante en la bahía del mar, cerca de las termas, donde nos clavaron, pusieron una ensalada, con muy buena pinto y de sabor estupendo, pero venía con dos salsas y la mezcla ¡madre mía!, ¡cómo picaba!, echaba fuego por la boca y para colmo las botellas de agua no le habían quitado las chapas, en fin una odisea. Después pusieron una dorada con ensalada, huevo a la plancha, patatas y pimientos del padrón, lo digo porque era normal como lo de siempre, pero picaba más que la madre que los parió.
Salimos de ahí a las 16:30 y volvimos de regreso para llevar a la abuela, cuando llegamos a la ciudad eran las 18h, y como es la hora de salida cierran los establecimientos, ¡madre mía! ¡Que caravanón!, hicimos el intento de ir a un pueblo costero pero tuvimos que desistir porque todos tomamos consciencia que se nos repetiría llegar tarde para la cena, en fin, Sacred Spirit nos llevó a una zona de lujo que no tiene nada que ver con lo que vimos, excepto claro, está Hammamet, donde tenemos el hotel y dimos un paseo.
Intenté hacer fotos, pero salieron oscuras y por temor a trastear la máquina de fotos y perder lo que tenia, opté por no seguir haciendo. Tengo que decir que hasta me dio coraje, pues en el coche y tras el cristal con el coche en marcha hice muchas fotos, no tengo ni idea cómo habrán salido pero al menos el intento, supongo habrá merecido la pena.
Llegamos al hotel a las 21h ¡con más hambre que el perrillo de un ciego! y comimos de todo y no se si sería por hambre que todo nos supo a gloria, después nos arreglamos un poquito, yo me coloqué la coleta y nos fuímos al karaoke, lo pasamos pipa y fin del día.
Mañana queremos ir a Cartago, porque no nos da tiempo ir al desierto y dónde hicieron las pelis de la guerra de las galaxias, ah! Nos enseñó Sacred por el camino un hotel donde Michael Jackson ofreció un concierto y se lo reservó para él solito con toda su tribu, peaso monumento hay cris…..(terminar frase)
Hoy es viernes 2 de marzo, estamos en el coche camino del zoco, como hoy es el día sagrado para los musulmanes y el zoco cierra por la tarde pues dejamos Cartago para la tarde. Eli nos ha sorprendido a todos, se ha puesto guapísima, con su falda blanca y su boina…, ¡leche! Qué mal se escribe en la tartana, será mejor dejar la escritura porque esto se mueve más que la compresa de una coja.
Imposible haber tenido tiempo para escribir y me alegro que así fuera, lo digo por el día de ayer pues fue fantástico, cómo decirlo ¡ FANTASTICO! . Fuimos al zoco, como constancia de haberlo vivido están las fotos, una amalgama de colores, perfumes, olores, sentires indescriptibles, también la desconfianza del ambiente por las advertencias mil veces repetidas, la manera de vender al extranjero pudiendo intentar al máximo estrujarte para sacarte más dinero, es impresionante, pero vamos con una desfachatez que dan ganas de tirarle de lo pelos a más de uno, pero también se vio la honorabilidad de muchos, pues con toda esta amalgama de sentires por dos o tres veces daba más dinero y ellos rectificaban. Alucinamos ver que en el zoco veíamos prácticamente todas las tiendas a 100 o del mercaillo, pero también había más cosas que no veíamos y ahora cuento…ufff, tengo que seguir escribiendo en el taxi bus, me he tomado una pastilla para el mareo por si las moscas.. sigo…nos perdimos en un segundo de Eli, desapareció de nuestra vista, el susto de angustia, ect, ect, hizo mella en lo que escribe, Pepi, Susana y Virginia, la buscamos, la llamamos por teléfono y nada, asi que las cuatro nos fuimos a la aventura del zoco, que no ser por Susana que sabe Francés, la sensación de vernos perdidas hubiera sido fatal. (aquí hablan árabe y francés), pero como Dios existe, sus ángeles y jerarquías, junto con los hermanos mayores de luz por mucha gente que piense que no aparecieron tres bellísimos ángeles tunecinos, ahora me estoy dando cuenta que tendría que haberle hecho una foto o igual se la hice, no recuerdo bien, ya las iré mirando. Le comentamos lo que nos pasó y se ofrecieron a llevarnos, ya que era fiesta y fueron nuestras guardianas. Nos llevaron por calles fuera de ruta, llevando ellas las compras y advirtiéndonos de tener cuidado según los sitios. Cada uno se agenció a la que sentía su ángel, fue Miriam, qué dulzura, cuánto amor sale por cada poro de su piel, pero sobre todo por esos ojos mezcla de caramelo y azmicle, suavemente rasgados y serenos donde su alma te contemplaba a través de ella sintonizando con la tuya en lo más profundo del ser, asi es Miriam, un ángel físico.
Por fin apareció Eli, cargada de compras para ella y sus compromisos y allí nos despedimos todos, pues Eli tenía que visitar a un tío suyo y nosotras nos quedamos al cargo de Sacred.
Nos llevó a varios sitios, primero a la catedral, lógicamente en plan mic, mic, porque teníamos poco tiempo (nos dio 5 minutos), en Cartago 25 mn y allí vi una visualización, una especie de soldado en estatua como romano de color ceniza oscura. Nos hicimos fotos, después comimos en Sidi-bou said, nos encantó el ambiente, la comida y el personal. Después nos llevó al anfiteatro de Cartago, pues terminamos de comer a las 18h y se nos iba el sol, de ahí vimos el palacio presidencial, pero no podíamos hacer fotos, pues nos encarcelarían después. Fotografiamos la mezquita de Ben Ali, tampoco nos podíamos parar mucho rato, aquella zona está muy vigilada y no permiten que se estacionen los coches, y por último volvimos al pueblito donde comimos para hacer fotos. Visitamos una galería de arte, conocimos al dueño y nos explicó su técnica de pintar, nos comentó que realiza encuentros como máximo de seis personas, donde durante una semana se pinta y se convive, el coste es de 600 euros, todo incluído. Sentí una gran energía que emanaba de su ser interno. Me comentó que a veces ver a una persona que tiene jaqueca le pone las manos y le cura. Compramos cuadros y algunos objetos y nos fuimos a buscar a Eli, que vino acompañada de sus tíos y sus sobrinos, dos bebes preciosos. Llegamos justo cinco minutos antes del cierre del restaurante del hotel, sentimos las malas caras del personal, pero vamos, el tema es que tenemos derecho a poder ponernos la cena antes de la hora y comer tranquilamente, pero en este hotel parece ser que no, pero soy consciente de que asi es y nadie tiene porqué llamar la atención, el hecho de que Eli sea tunecina y sepa el idioma todas las quejas van a ella.
Esa noche había un espectáculo de un faquir, a todas nos dejó estupefactas la fuerza que tenía, Susana y Virginia se marcharon pues estaban supercansadas, Eli, Pepi y yo nos quedamos. La fuerza que tenía este chico era impresionante, cogió a dos hombres, calculo unos 70 Kg o algo más cada uno, lógicamente los escoge observando su altura y peso y luego ponía sus pies en vidrios afilados. Otro número era el de una espada, la cual hacía que una mujer pusiera o bien en su garganta o pecho y empujara con su cuerpo a la espada junto con la mujer. Para hacer otro número elije a las personas del público, por si las moscas le dije a Pepi que nos fuéramos y eso hicimos, al llegar a la habitación me arrepentí y salí corriendo cámara a cuestas, allí tenía él un grupo de personas unos 8, las cuales sujetaban a un chico con una madera entre las manos para protegerse de un pincho de acero, luego se lo coloca en el pecho y a la cuenta de tres todos empujaron a este chico, pero el faquir pudo con todo. Al llevar la cámara le hice a Eli algunas fotos en la zona mora del hotel junto con un chico muy agradable y muy alto, pidió una foto conmigo, luego vino el faquir y le hice una foto con Eli, y bueno así acaba esta noche ya nos fuimos a dormir que a las 8:30 nos recogía Sacred-Spirit.
El sábado salimos y teníamos ilusión y pido disculpas por dicha ilusión, la cual era pillar una carnicería de vacas, que al igual que le hice al camello, suelen colgar la carne de ésta y ponen su cabeza a lo bestia, entiendo que es una tradición y como tal hay que comprenderlo y respetarlo, pero es algo desconocido para mí, lo cual me llena de asombro.
Por el camino ví fábricas de mosaicos y pedí a Eli parar para hacerle un a foto y enseñársela a Pepe, yo conociéndole sabía el interés por ellas en todos los sentidos, al ser Pepe un manitas, todo lo que sea manual le fascina, y santo varón, Macram en cuanto vió la primera fábrica paró. Fue divino de la muerte verlos en pleno trabajo, era fascinante la humildad, las buenas formas e incluso la vergüenza que tenían, había dos niñas de la edad de Jose haciendo maravillas, las cuales fotografié pidiendo permiso, luego pedí fotografiarles y quedaron encantados, cuando les enseñé las fotos quedaron agradecidos y encantados, sentía su felicidad por el simple hecho de verse y eso me llenaba de emoción y ternura. Preguntamos los precios y estabamos encantados, todos le compramos alguna de sus obras en pequeñito, temiendo por el peso de las maletas, hicimos cálculos de peso y optamos por hacerlo. Tanto Eli como yo nos guiñábamos el ojo sabiendo que lo íbamos a conseguir, pues el viaje lo sentimos especial desde el mismo día que lo anunció en clase y que estábamos siendo guiadas por todos los dioses y yo les llamo hermanos mayores de Luz, pero sí son dioses.
Nos despedimos y fuimos a una tienda de muebles que estaba junto a esta e hice fotos para que pudiéramos ver las maravillosas manos, el buen gusto y el refinamiento que se apreciaba en ellos.
A continuación nos marcharnos al Jam, a contemplar ese mágnífico monumento donde hicieron la película de gladiador, teníamos que pagar las fotos, pero me escondí la cámara y conseguí hacer algunas fotos estupendas, capté con la cámara donde metían y salían los leones y también los calabozos y las zonas donde tenían a las personas que luego eran devoradas por los leones, etc. MUY FUERTE!!!! Todas las sensaciones.
A la salida compramos souvenirs para familiares y amigos, me pesaba en el alma no encontrar lo que Isa y Sol me pidieron y eso lo tenía desde que comenzamos las compras en mi corazón. En la cafetería donde nos esperaba el bueno de Sacred junto con las niñas y dos vasos de un riquísimo jugo de naranja de la tierra, delicioso y con sed más.
De allí nos fuimos a Medhia, me quedé asombradísima, las montañas verdes al lado del mar, llena de lápidas tal y como las ví el primer día a mi llegada a Túnez estaban ahí, si, eran esas, no las primeras del sitio santo junto a la mezquita ni de las zonas donde vive la abuela de Eli en el campo, fue muy fuerte, hicimos fotos en el mar limpio, Eli y yo metimos los pies en el agua para hacernos una limpieza energética, de ahí a comer en un restaurante. Tengo que decir que la noche de este día me venían imágenes de hierros p¡ntados de azul en unas casas blancas y esta ciudad de Eli es así, hay Dios cuantas emociones!!!, de ahí Sacred Spirit nos llevó a comprar especias, caramba que el sitio parecía como si hubiéramos entrado en el tunel del tiempo, de ahí a la medina y ver las tiendas. Caímos en las compras, ir a Túnez es ir de compras, hay que venir y comprenderlo, es que caes por más que no quieras, de ahí a Monastir (ciudad política).
Como última escala de todo el viaje y ahí comprendí la pregunta que tanto me hacía en este sitio ¿porqué precisamente Túnez?. Mientras nos hacíamos fotos, a Eli una mujer de la zona le pintó las manos con dibujos tunecinos y cuando terminó nos hizo el comentario que si queríamos ir a ver a un vidente famosísimo de la ciudad, dijeron que no, pero yo quedé fascinada al mencionarle algo en mi interior se abría, algo inexplicable me hacía dejarme llevar incluso mi mente quería anular la acción cuando la mujer nos llevó a la casa del vidente, allí vi una de las ventanas que venían a mi mente la noche anterior y entramos a una pequeñísima tienda de herboristería cargada toda ella de productos árabes en herboristería. A continuación una cortina separaba esta de un pequeño cuartito donde el vidente ofrecía sus servicios. Le pedí a la mujer fotos y me dio permiso, solo puede hacer dos e inmediatamente asomo una cabeza y entró el vidente. Me quedé de piedra, pues estaba viendo a mi padre, pero en árabe, absolutamente se parecía en todo, gestos, genio, y dulzura a la vez, avisó comenzar conmigo la primera. Puso agua que tenía en un bote de cristal, destapó este y comenzó a mirarme y mirar el agua, cogió una varita de incienso y comenzó a decir palabras mientras miraba la barita, me quitó los anillos y cogió el que Pepe encontró en el mar y que tanto había pedido a los extraterrestres como hermanos mayores que se que algunos de ellos son y me corroboró con sus palabras traducidas por Eli que no debía comerme tanto la cabeza en investigar tanto, que ya vendría el saber en mi vejez y que ayudaría a muchas personas, que siguiera con los mios, ellos eran mi misión y abrir semillas en los demás cuando la ocasión se presentara. En el anillo grabó algo que no me dijo en árabe, me lo cambió de sitio y me dijo “este anillo es un regalo de los dioses para ti”, le dije si quería saber cómo lo obtuve y nos dijo que no hacía falta, pues el anillo ya en si hablaba por si solo, simbolizaba todo el universo y toda la vida que hay en él y también me dijo que no me lo quitara y nadie se lo pusiera, pues a partir de ese día era importante que tuviera esto en cuenta, además de traerme suerte, con él tendré todas las puertas abiertas. A Eli, le dijo que los ángeles le habían guiado hasta aquí, que el viaje estaba preparado por ellos, que a ambas nos unía la misma misión, que yo para ella era como su madre en España y que toda mi familia la trataría como un miembro más y bueno…más cosas personales suyas.
Cuando salimos corrimos donde el grupo nos esperaba muy preocupados aún llegando a la hora fijada para la salida, la oscuridad de la noche por la hora y el desconocimiento del sitio donde fuimos con la mujer tenía a Pepi un poco preocupada, pero cuando comenzamos a contarles todas las sorpresas fue mútuo y el interés fue suavizando la tensión del momento. Le pedí al vidente abrazarlo y cuando lo hice, estaba abrazando a mi padre, al abrazarle cariñosamente le pedí perdón cariñosamente, le perdoné también y la emoción me hizo llorar de alegría.
Me encuentro en casa ahora mismo porque me ha sido imposible escribir, según vaya contando ya se irá viendo el porqué. Lo último que escribí lo hice en el viaje de Túnez-Madrid en el avión, pensando seguir haciéndolo en el vuelo Madrid-Málaga, pero lo que se me vino encima con este vuelo junto con otro altercado en la aduana de Túnez y el suceso la noche anterior fue la larga columna que se manifestó en mi vida como un gran hachazo para descubrir que si mantengo la fe en mi misma no tiene porqué manifestarse en mi sentimiento ningún temor, y ahora continúo por donde me quedé.
En el camino de vuelta nos acompañó a nuestra derecha un paisaje precioso por su serenidad y belleza, un mar muerto extensísimo que se perdía en nuestra vista, más bien parecido a un enorme lago. Iba cambiando de colores rosas, azules mezclando ambos al azar tenues tintados de color violeta, la luna brillaba majestuosa gracias a los rayos de sol que en su marcha hacia el ocaso la engalanaba con tan hermoso traje dorado que a todos nos fascinó, fue tan hermoso que tuvimos que parar y las niñas salieron a fotografiarse con tanta belleza como fondo para la foto.
Pepi, Sacred y yo se nos caía la baba mirándolas como disfrutaban, los tres en el coche sentíamos la felicidad y el alborozo de Virginia, Susana y Eli que como niñas jugaban coquetas fundiéndose entre tanta belleza para formar parte como unidad de tan bello paisaje y así quedar implantado en la modernidad de nuestra tecnología para poder disfrutarla en casa cuando apeteciera recordar todos esos momentos captados por la cámara de tan bello e inolvidable viaje.
Cuando llegamos al hotel la preocupación de llegar a las 21:15 se hizo mella en Eli que nos advirtió que los ánimos del personal del restaurante no serían de muy buen agrado vernos llegar a esa hora. Ella cogió y se llenó un plato de comida llevándoselo a su cuarto, toda la magia del viaje se esfumó en esa cena. Virginia, Susana y Pepi comieron con las cabezas bajas, con prisas al escuchar las malas maneras del personal del restaurante que a las 21.20 ya tenían prácticamente todo recogido, yo sinceramente no me inmuté, sé mis derechos y no es el primer hotel donde he estado y consciente de que puedo comer la comida que tengo en mi mesa aún siendo la hora de cerrar. Comí tranquila, con pausa y sin prisas. Las niñas se marcharon rápido, sin apenas comer, me alentaron a que me fuera, yo a eso lo sentía huir atemorizada y les dije, no! ¿pero te vas a quedar sola con estos como están?, me dijo Pepi: si le contesté y así hice, los portazos, el chismorreo, las energías eran muchas a mis espaldas, a los cinco minutos llegó un camarero que todas recordaremos por su carácter en todos los sentidos animándome a marcharme para recoger la mesa en francés, yo le hice gestos aún sabiendo lo que quería decirme, no entendió y así comí con toda la sangre fría y el coraje de saber que legalmente estaba haciendo lo correcto y nadie absolutamente nadie tenía porque decirme nada y menos llamarme la atención.
Cuando llegué al cuarto, Pepi se estaba bañando y de pronto me retorcí de dolor, lo que había aguantado durante tantos días de viaje sin ningún problema en segundos se rompió dentro de mí. Desesperada tuve que pedir permiso en el baño y perdón a Pepi para entrar, ella es una mujer muy pudorosa y le da vergüenza compartir sus intimidades, dormir en la misma habitación conmigo se que fue un reto para ella, pero supongo que también fue un reto para liberarse de muchos tabúes que por nuestra educación nos han metido en nuestra cabeza. Me extrañó lo sucedido y me preguntaba el porqué y no tardé en saberlo, vino Virginia, no recuerdo para qué, supongo que para quedar a una hora al día siguiente y nos preguntó si oímos voces de pelea en el pasillo de Eli y alguien más, pues ella estaba en la ducha, le dijimos que no y me fui a preguntarle, la sentí cargada, seria, fría, dolorida en su fuero interno, le pedí que contara lo sucedido y no quería, solo quería estar tranquila y no tener más follones, pero ante tanta insistencia ya me comentó lo que pasó y que no los advirtió minutos antes de llegar al hotel. Por lo visto dos de los camareros le asaltaron por así decirlo y la pusieron verde por el hecho de que yo me quedé más rato comiendo, al ser ella tunecina y saber idiomas la responsabilizaron de mi acción rebelde, la insultaron y maltrataron verbalmente. Cuando supe esto, algo se rompió en mí un montón de sentimientos me atraparon y parándola y cambiándola en sangre fría fui a recepción y con mezcla de indignación y educación exigí al personal la presencia de los amonestadores o bien del Director para pedir disculpas a Eli y delante de mi persona y que luego se dirigiesen a mi con debido respeto, me dijeron si es que tenía lógicamente que decirme algo con respecto a la cena en mi cara. El chico se acojonó ante mi actitud, pero intentó salvar la situación del enfrentamiento apelando que ya se habían marchado todos y que el Director no estaba, que volviera mañana, yo me negaba rotundamente con educación y al ver que insistía en que se resolviera a la mañana siguiente, le intimidé diciéndole que como no se presentara el director iba a armar una que el hotel junto con los autores y el director se iban a acordar de mi mientras vivieran y entonces apareció el con la cara desencajada. La gente del hotel que estaban sentados cerca, alucinaban ver mi postura y me alentaban con guiños a que siguiera adelante con la situación pues ellos también de alguna manera se sentian victimas del servicio del restaurante.
Bueno.., el director me trató con amabilidad y respeto y accedió a mi petición, subí a la habitación de Eli, la llamé y bajo, comenzaron a hablar, ella se desahogó, contándole muchas más cosas de las que ella había sido victima, que por respeto me abstengo de escribir, también de la broma que fuimos objeto el primer día que llegamos al hotel y algunas cosillas más. Yo solo fui observadora y en silencio les dejé hasta el final sin importarme el cansancio del día, ect.
Quedamos para el día siguiente las cinco con el director, éste quería invitarnos a tomar algo y así disculparse con las cinco. Quedamos todas contentas, al final contando los sitios y anécdotas del viaje supimos por él que nació en la misma capital de Eli, eso fue lo que más le unió y nos unió y se intercambiaron direcciones de Internet y teléfonos para seguir el contacto.
Como ya no salimos pudimos visitar la tienda del hotel y ahí pude comprarle a Isa y Sol lo que me pidieron. Tenía durante todo el viaje una gran preocupación al respecto pero sinceramente nada de lo que ví me gustó para comprárselo, pero la magia hizo de las suyas de nuevo, o sea EL SECRETO, nuevamente se cumplió con las dictadas de petición de mi mente corazón.
Salimos para hacer tiempo por las cercanías de Hammamet, solo vimos algo con el primo de Eli la primera noche que nos llevó al restaurante-disco, pero no se puede apreciar todo pues como bien dice el refrán “todos los gatos son pardos”. Entramos en una zona donde había restaurantes a montones, los camareros nos salían al paso para ofertarnos entrar en los establecimientos, sinceramente eran una pesadilla, se notaba que estaban en época baja, incluso en las tiendas se podía regatear y sacar más partido de los diferentes sitios que visitamos, pero desde luego merecía la pena haberlo hecho, pues cada sitio con los personajes te dejaban una emotiva experiencia que había que vivirla para luego contarla. Recuerdo un enanito que fotografié, daba saltos como un mono saltimbanquis para llamar la atención. Tenía que haberle hecho unas fotos, me llegaba por la cintura. Ah ! Las niñas conocieron a un chico del edificio de en frente y al dar el paseo salieron dos franceses, estaban de vacaciones, el jovencito era muy agradable, Virginia y sobre todo Susana hicieron muy buenas migas con él.
En el hotel nos esperaban para salir, recogimos las maletas, el Director personalmente con un mozo nos acompañó y no dejó que ninguna cargáramos con ellas, nos llevó despidiéndose hasta el autobús. Ahí hice algunas fotos de los edificios y hoteles, recogimos en dos de ellos personas, sobre todo jóvenes e hice fotillos de recuerdo a las niñas dentro del autobús. El guía de travelplan era el que nos daba indicaciones, estuvo hablando con Eli, desde luego que cuaja y encandila a cualquiera, tiene una magia para hacer amistad en cuanto que alucinan con ella. Éste nos ayudó en todo en el aeropuerto, comimos como los pavos, pero a penas disponíamos de tiempo. En la aduna, lo que es la primera puerta para entregar los papeles nos aguardaba otra sorpresa, divertida para ellas, fatal para mí y la segunda divertida en principio para ellas, supermegafatal para mí desde del instante de la misma experiencia…., como decía anteriormente nos encontramos con una sorpresa, el hermano del director estaba en el puesto que nos tocó para mirar el tema del papeleo y el pasaporte, lo peor para mi estaba por llegar.
Tengo que decir que mi aspecto exterior era un poco exagerado, lo reconozco desde la noche anterior que idee hacerlo, por las circunstancias de lo que pasa en el hotel con Eli, por hacerles ver las consecuencias que les acarrearían si no se portaban bien. Me extralimité y recibí la lección. Cuando me estaba vistiendo advertí una carrera en la media, Pepi me animó a quitármelas y me ofreció una de las suyas, pero ya tenía las maletas hechas y no era plan pues Virginia le ayudó y cuesta trabajo, según ella, así que me puse unos calcetines de lana que llevaba para los tenis.
Paso por la aduana, pita y el policia me hace quitarme las botas, qué vergüenza! Casi todos los que allí estaban eran ejecutivos bien trajeados con sus maletines y me veo allí compuesta y con calcetines. Al pasar de nuevo pita, lógicamente, me hizo quitar la cola, y con señas le dije que tenía ganchillos, un temor se apoderó de mí en el mismo instante pensando que me lo hiciera quitar pues llevaba la cola postiza, hoy no tengo palabras, casi no llegamos al avión.
Mientras entrábamos algo en mi interior me hizo estremecer pues no veía mi sobre y no me atrevía a decirle nada a Eli, la cual estaba enfuruñada con la mujer porque decía que yo estaba impidiendo el paso y me defendía como una gata. El temor de quedarme en tierra para el próximo billete junto con la experiencia de las botas me hicieron que todo mi cuerpo se estremeciera de preocupación mientras escribo recuerdo el SECRETO.
Cuando Eli me pudo atender me dio mi sobre y respiré tranquila. En el avión escribí durante las dos horas del trayecto todas las experiencias que no pude anteriormente hacerlas. Cuando salimos recordamos la situación y todas comenzaron a reirse extremadamente. Para ellas era divertida la situación, para mi no y aunque me esforzaba para sentirla exteriormente como ellas la sentían, mi interior luchaba con desesperación para no sentirme en ningún momento herida por sus risas y tomarlo como desenfado y anécdota para contar a los nietos. Hay Dios mío! Ahora comprendo como de alguna manera me estaba preparando para algo peor, no era imposible luchar conmigo misma para sentirme desenfadadamente y seguirles la risa y el cachondeo. Mientras esperábamos las tres horas para embarcar, de nuevo se hizo la última compra en perfumes que salen más baratos. Yo le compré gracias a Susana el regalo de San José a Pepe, hoy iré a pagarle, bien andábamos tan entusiasmadas con las conversaciones de mujeres que si no es por Virginia todavía estaríamos esperando. Cambiaron el vuelo y ni siquiera dijeron nada por megafonía, ni del cambio, ni la llamada de los pasajeros, y de nuevo a correr. Recuerdo vagamente que pregunté por los billetes pero no recuerdo donde, creo que fue antes de llegar a Madrid y los tenía los cinco Susana, pero eso era algo que tenía que confirmar, pues muchas son las dudas y las preguntas de ese día con el tema del billete. Pues bien embarcaron rumbo a Málaga, Susana, Virginia, Pepi, luego Eli y a continuación yo y NO TENIA EL BILLETE!. Ningún papel que le enseñaba a la borde y antipática de la chica era el mío, buscaba, rebuscaba. Saqué todo de mi bolso y no aparecía el billete. Eli buscó también en sus cosas y salió corriendo para mirar en los bolsos de las chicas, mientras yo fuera del avión buscaba y rebuscaba sin encontrar nada, qué situación ¡dios mio!. Mientras escribo y recuerdo no puedo definir todo lo que experimenté en esos momentos algo en mi interior me decía que viajaría, pero la situación exterior me decía todo lo contrario. Viendo que apenas quedaban personal para la entrega de billetes un joven se apiadó de mi y me dejó entrar para ver si había encontrado las niñas. Mi primera intención fue dejar las cosas allí, pero me las llevé por si las moscas, me las encontré muertas de risa y buscando, antes la seriedad del problema no entendía cómo se destornillaban de la risa, yo me sentía morir: las advertencias, la grosería del personal del aeropuerto me tenían hondamente preocupada, pero creía que alguna de las niñas tenía el billete porque no había ninguna explicación. Si lo perdí cuando me quitaron las botas, ¿cómo pude pasar la inspección en Madrid? Era algo que no entendía…, si todos los papeles que le entregué a la antipática del aeropuerto no eran ¿dónde podrían estar los dichosos billetes? Casi me desmayo, montones de pensamiento en fracciones de segundo me hicieron llorar desconsoladamente, pero vino un “Angel”: Jose Antonio Martín se llamaba, me recordaba mucho a mi amigo Salvador, el que habla con los ángeles por su risa, por su altura, por su forma de hablar y expresarse y me dije “estás en el avión y no voy a permitir que salgas, te lo prometo”. Las niñas seguían buscando en sus bolsos y sus risas cada vez más. Al momento vino una azafata de vuelo que me recordó a las SS del tercer Raich por su aspecto y antipatía y me dijo muy seria que si no encontraba el billete tenía que salir del avión, pues todos los asientos estaban ocupados. Yo llorando le decía que mi asiento no y que si yo me iba mi asiento volaría libre, entonces Jose Antonio corrió hacia el comandante y este le puso en guardia. Éste comienza hacer averiguaciones y vino a decírmelo, mientras yo seguía llorando. Casi me sentía que de un momento a otro perdería el control y caería redonda al suelo, pero me sobreponía ante la situación. Vino JA a decírmelo y corrió de nuevo junto al comandante y en ese momento apareció la antipática junto con el chico que me dejó entrar y un guardia de seguridad para llevarse el billete. ¡Dios! Qué largos y extensos minutos, me parecieron años, apareció de nuevo mi salvador y les dijo que el comandante autorizaba el vuelo. Dios! Cómo respiré, me trajeron un vaso de agua que apenas podía tomar. Pepi angustiada intentaba que tomara un caramelo, pero ni el agua, ni el caramelo podía tomar. Cuando el avión echó a volar, Eli me señaló que me mirara mi pecho y me encontré de pronto con mi estampita de Jesús, le dije ¿qué haces tú aquí? Y seguidamente por arte de magia dice Eli con un papel en la mano del resguardo del billete cortado con mi nombre y asiento ¿pero si está ahí?. Sinceramente aún me pregunto el cómo y el porqué, solo quiero pensar que todo fue un tironazo de orejas por no haber creído en mi fe, pero también estoy segura que de no ser por mi angustia, mi llanto y desesperación en el avión y la ayuda con tanto amor y desinterés de mi salvador Jose Antonio, yo esta noche hubiese dormido en el aeropuerto.
Pepi me dijo que ella se hubiera quedado conmigo, que no iba a permitir que me quedara sola, solo me quedaban 20 euros y sin teléfono, pues el número del punk viajaba en mi otro bolso de la maleta.
Ya en Málaga, Jose Antonio me trajo una hoja de reclamación, me la rellenó Eli, no sé sinceramente para qué, pero si él menciona lo bien que atendió le sirve de algo, siempre le tendré en cuenta su acción mientras viva.
Llegamos a málaga y Eli si se llevó una irritación también grande y no de risa. Le abrieron la maleta, vieron que allí llevaba algo extraño, ella por ser tunecina se enfadó muchísimo y los guardias le decían que si se pensaba que eso que no lo hiciera, que fue porque vieron algo extraño y así fue: llevaba el cus-cus hecho por su abuela, aceitunas pequeñitas aliñadas y sémola para hacer cus-cus, además los cassetes de música y los CD los repartió por la maleta con la intención de que no se rompieran, luego después del enfado y viendo las buenas formas de los policías que le dejaron la comida sin requisárselos, vio en la pantalla lo que ellos habían detectado. Le advirtieron que la próxima vez no lo hiciera pues solo se puede llevar 1 kilo de comida, más bien tipo pasta seca, nada de carne, ect.
En este viaje ambas hemos sido obsequiadas por los dioses, saber que el viaje estaba escrito, preparado y dirigido y que también ambas teníamos que aprender que la fe nunca debe perderse y más en tan difíciles situaciones, dandonos este breve y simple, pero a la vez duro ejemplo en nuestra últimas horas de viaje.
OBSERVACIONES FINALES DE LAS VIAJERAS:
PAQUI:
Este viaje ha sido para mi una forma de acercarme al ser humano en todas sus connotaciones, hemos vivido juntas muchas experiencias y hemos sido una unidad, a veces ha habido dispersión pero todo ha tenido su razón de ser, porque a pesar de las adversidades, hemos conseguido ser juntas una unidad, ha sido muy bello que en las alegrías y como no en las penas el amor incondicional, ese amor que dios espera que todos sintamos en esta vida en la cual hemos decidido encarnar lo hayamos sentido con toda su magnificiencia.
Un hermoso viaje para que cada una abriéramos como las flores para regalar al universo nosotras mismas ese profundo aroma que en su mezcla se funde toda una diversidad de sutiles fragancias que juntas dan lugar a ese profundo perfume individual por el cual somos reconocidos cada uno universalmente en todos los estados del ser interno que somos y aún no reconocidos por nosotros mismos. Este viaje nos ha dado también el regalo de comprender al hermano o hermana, con el cual compartimos diferentes espacios, tiempos a lo largo de nuestra existencia temporal en este hermosos planeta llamado tierra (Gahia), hemos comprendido y aprendido a respetar diferente cultura y convivir con ella con todo el amor, respeto y la aventura de haberla vivido en conjunto. Hemos experimentado el placer de saborear diferentes sabores que nos han ofrecido a lo largo de cada día, multiformidad de colores en espacios de paisajes diferentes, de formas y de un largo etc..
Hemos comprendido que la cultura y la religión no tienen porque dar lugar a separatismo como estamos acostumbrados el 86% del planeta que solo deambula en su día a día con su mente y no con su corazón, al contrario ha sido para las 5 mujeres un gratísimo aporte de amor, comprensión y honorabilidad que hemos sentido en cada experiencia.
También y como final porque me enrollo más que el bigote de una gamba, hemos experimentado las cinco que no importa la edad, ni el sentir de cada uno individualmente con sus más y sus menos, al contrario, nos ha unido el amor, el respeto y el compromiso de querer experimentar un hermoso viaje que jamás se marchará de la retina de nuestro corazón porque ojo y corazón se han unido para que nuestra mente, la cual hace encaje de bolillos para no ver la realidad que verdaderamente tenemos que sentir en nuestros corazones han hecho la magia de que la triada sea una unidad, así como es arriba es abajo, de ahí el secreto de la santísima trinidad (nuestra religión la ponen como padre, hijo y espíritu santo) yo la siento como padre, madre e hijo, en este caso ojo, corazón y mente, y todo esto curiosamente partido en tres al final y como siempre queda la unidad porque DIOS EN TODOS SUS CONTEXTOS ES ESO….UNIDAD…….AMOR…….TODO.